Wednesday, September 29, 2010

El Concierto de Piano

Es verdad que la música era una gran parte de mi vida como un niño. Cuando tenía tres años, oí la música de piano por primera vez por mi abuela. Por ejemplo, mi abuela siempre tocaba el piano cuando mi familia y yo visitábamos a su casa todos los veranos. Por eso, mi abuela me influía a tocar este instrumento hermoso y tranquilo cuando era muy pequeño. Cuando tenía siete años, mis padres compraron un piano para la familia y me enamoré con este instrumento musical inmediatamente. Estaba feliz y ansioso para estudiarlo por primera vez. A causa de la influencia de mi abuela, participaba en muchos conciertos de piano por toda la vida como un niño. Sin embargo, había un concierto que era muy especial porque este concierto era un símbolo de mi dedicación a música, era una manera creativa para mostrar mis habilidades a otras personas, y este suceso me ayudaba a expresar mis ideas, sentimientos, y emociones.

Mi evento memorable ocurrió cuando tenía diez y siete años. En 2009 de la primavera, mi último semestre en el colegio, participé en mi propio concierto de piano. La preparación difícil para esta ocasión era la parte del proceso más intensa pero tenía mucho valor. Planeé todos los aspectos del suceso. Es decir, mi concierto de piano representaba mi amor de música. Hace trece años que empecé a tocar el piano. Hacía muchos años que aprendía y practicaba este instrumento todos los días de la semana. Comencé a preparar para este evento un año antes del concierto porque necesitaba aprender de memoria siete composiciones largas y difíciles. También, dedicaba mucho tiempo para componer una composición creativa.

El martes de 26 de mayo era el día muy importante y nervioso. Primero, me desperté y fui a la escuela en la mañana. Cuando llegué a mi casa después de la escuela, practiqué muchísimo todas las composiciones que aprendí de memoria por dos horas. Cuando terminé a practicar el piano, me relajé antes del evento. Luego, me vestí en un traje negro y elegante, preparé la música, y conduje al evento. Para un día especial, había buen tiempo. Para relajarse, escuché a música country. El evento fue en mi iglesia en Lakeville, Minnesota y llegué una hora temprano para preparar la habitación. Invité a mi familia y mis mejores amigos para venir y apoyar mi esfuerzo. En consecuencia, estaba nervioso cuando vi a la gente caminó por las puertas. Por supuesto, tuve estrés porque tuve miedo de cometer errores. Antes de empezar, mis rodillas y piernas se sintieron débiles.

No obstante, estaba relajado cuando empecé el concierto. Interpreté siete composiciones de la música clásica y el jazz. Toqué por treinta y cinco minutos. En adición, la última canción era la composición que compuse. La creé para conmemorar el día de los caídos en la guerra. Cuando toqué esta composición, estaba emocionado y tocaba con pasión. Escribí esta composición para señalar mis pensamientos en una manera alternativa a las personas quién asistieron el evento. El público valoró mi composición y todo el concierto. Al fin, le agradecí su bondad y atención. Charlaba un poco después del evento y estaba sonriendo porque hice un buen trabajo.

Esta experiencia definía mi niñez perfectamente. Lo que es más importante es que el concierto era un resumen de mi vida porque lo usé como una oportunidad para establecer un vínculo íntimo por música con otras personas. De la misma manera, el concierto me dio una voz para compartir mis emociones. En conclusión, el concierto terminó un capítulo de mi vida y empezó una aventura nueva debido a una fuente de inspiración, mi abuela.