Originalmente, Antonio era de Cuba. Cuando Antonio vivía en Cuba como un joven, él era un pandillero, vendía drogas, y vandalizaba las calles todos los días. Los padres de Antonio abusaban de él. Sin embargo, después de viajar a América hace treinta años para escapar sus padres y su vida loca, él decidió cambiar sus maneras y sueños. Por eso, él asistió un centro de rehabilitación en Boston por cinco años para recibir ayuda con su drogadicción y alcoholismo. Entonces, Antonio recibió una educación, encontró un trabajo en una compañía de negocios, y volvió a Cuba para empezar una familia. Él se casó hace veinte años pero su esposa murió en un accidente de coche. Él tenía un hijo se llamaba Armando. Él nunca vio a Armando porque cuando Armando tenía tres años, un hombre borracho secuestró a Armando y fue a Venezuela.
De la misma manera, Armando nació en Cuba, sin embargo, crecía en Venezuela en una pandilla. No conocía a su padre. En Venezuela, Armando era un delincuente, vendía drogas en las calles, y hacía mucho dinero. A causa de su drogadicción, él era violento y fue el asesino más grande en América del Sur. Cuando era veinte y cinco años, él escapó a la policía una vez para evitar la pena de muerte en su país. Hace diez años que se mudó a Nueva York. Armando era inteligente, ambicioso, y guapo también. Por eso, él se convirtió el mejor criminal en Nueva York. Por un lado, Armando era más famoso como un traficante de drogas en la noche y por otro lado, él se ganaba una vida como un ladrón de identidad en el día. Puesto que él tenía éxito, la policía no pudo capturar este hombre malo. Además de vivir en las calles, Armando siempre robaba comida de los mercados. Se puede describir Armando como un hombre libre y se puede decir él vivía una vida de poder. Nadie le dijo a Armando lo que hacer. Para Armando, la cárcel no era una opción. No obstante, un día alguna persona significativa cambió su vida.
Hacía mucho frío un día extraño en Nueva York. Fuera del Manhattan, Armando veía una mujer muy bonita. Ella era una mujer cristiana y se llamaba Esperanza, la ex-esposa de Armando. Hace siete años que ella le divorció a Armando y ella salió con los niños porque Armando siempre abusaba de ellos. Debido a su pasado, él tenía mucha culpabilidad. En Manhattan, ella estaba trabajando mucho para ganarse una vida y para apoyar sus tres niños. Armando y Esperanza charlaban un poco e iban al apartamento de ella para comer algo. Después de comer, Armando caminó con Esperanza por el parque por pocos minutos. Cuando ellos llegaron al apartamento, Esperanza quiso hablar sobre la adicción de Armando, pero Armando le interrumpió a ella para besarla. En ese momento, él se enamoró de Esperanza. Esta mujer cambió la vida y el corazón de un hombre horrible por la generosidad y bondad de ella. El hecho es que la mujer decidió a dar Armando una segunda oportunidad si él abandonó la vida más perjudicial. Es decir, esa noche, la mujer dio a Armando esperanza para el futuro.
Era once de la noche, pero el día no terminó todavía. Había dos hombres en la estación de la calle catorce. Hace dos horas que Antonio llegó por avión a Nueva York para una reunión de negocios. Antonio estaba leyendo el periódico en el segundo plano y había algún vagabundo estaba de pie en el primer plano de la estación.
Finalmente, Antonio salió por el tren con este hombre desafortunado y de pronto, Antonio reconoció al hombre. El vagabundo era su hijo, Armando. Antonio estaba muy emocionado porque él conoció a su hijo por primera vez desde el secuestro. Por lo tanto, ellos se abrazaron. Ellos hablaban toda la noche. Debido a la influencia y la presencia de su padre, Armando quería terminar su vida de destrucción y comenzar algo diferente. En la mañana, Antonio dio a su hijo cinco mil dólares para asistir un centro de rehabilitación, para apoyar una familia, y para vivir una vida nueva.
No comments:
Post a Comment